Aguas residuales

Situación actual con la evacuación de aguas residuales

Se trata de uno de los desafíos más grandes que enfrenta en este nuevo siglo no solo Naranjo, sino todo el país y la humanidad entera: la evacuación y tratamiento de las aguas residuales generadas por gran parte de las actividades realizadas por el hombre. Al hacer una revisión del estado de la ingeniería y acciones sanitarias de la comunidad naranjeña, se puede decir que más que deficientes estas completamente brillan por su ausencia dentro de la estructura de organización civil con que se cuenta en el lugar y lo peor con un panorama a futuro que no da indicios de que de un cambio ni a pequeño ni a largo plazo.

En relación con la recolección de las aguas negras domésticas, existe una amplia cobertura de uso de tanque sépticos con sus respectivas instalaciones de drenajes, mas ello no ha implicado un correcto tratamiento en las mismas porque la mayoría de los casos la práctica común es hacer instalaciones ilícitas en el alcantarillado público para vaciar los tanques sépticos, e incluso los que se encuentran más cerca de la vereda se peguen directamente a la quebrada y eso para evitar pagar los costos ligados a la contratación de un camión cisterna para que lleve los lodos a plantas tratamiento del AyA, que es la forma correcta de proceder.

Por otro lado, el alcantarillado público no separa las aguas domésticas de las fluviales, por lo que no es de extrañar que más de un inconsciente simplemente acarree sus aguas de sanitarios a la red pública sin siquiera haber tomado en consideración la construcción de un pozo séptico, mucho menos la de un tanque séptico, aunque la municipalidad deba estar allí para exigirlo.

Y es que lo que sucede en el cantón no está para nada lejano de la realidad nacional, donde los alcantarillados fueron construídos sobre todo entre principios y mediados de siglo XX con una densidad poblacional que en nada se asemeja al crecimiento alcanzado en la actualidad y donde no fue visible la importancia para los años venideros de hacer estructuras que contemplaran la separación de las aguas servidas de las fluviales para su debido tratamiento en plantas de tratamiento y beneficio no solo de la salud de los cuidadanos sino también del medio ambiente.

Es triste ver como actualmente, la gran parte de los ríos de Costa Rica y especialmente los del Valle Central se han convertido en literales pozos sépticos a cielo abierto y lo que es más triste aún es que municipalidades como Naranjo todavía no cuentan con un plan para lograr aminorar la preocupante situación que día con día se agrava más a tal punto que Naranjo se encuentra dentro de las 41 municipalidades que fueron condenadas por la contaminación de la cuenca del río Tárcoles.  Esto principalmente por la falta de recursos y particularmente en Naranjo por poseer una topografía que no contribuye a la posible instalación de plantas de tratamiento. Este último a pesar de poder ser resulto mediante una contratación de obras ingenieriles bastante experta para encontrar una solución, ello significa que el precio de la inversión se eleve aún más y alcance precios que son exorbitantes para una municipalidad que cuenta con un presupuesto anual de solamente 1500 millones de colones.

De modo que de momento, la única solución que respecta es que las personas del municipio tengan una actuación responsable en cuanto a las aguas que ellas mismas están aprovechando. No se ha de dejar en manos de otros lo que tiene que correr por cuenta propia y el comportamiento más natural que se tiene que se observar es que los propietarios de bienes inmuebles construyan acatando los reglamentos y descarguen de forma correcta los lodos de sus tanques sépticos por medio de la contratación del servicio encargado, tal que la carga orgánica que es desechada en los ríos al menos se libere del factor más contaminante que son las aguas negras.